Primeros Sintomas

Aunque el diagnostico definitivo de Alzheimer solo es posible mediante biopsia del tejido cerebral. Durante la vida del individuo, su diagnostico se basa en la presencia de ciertas características neurológicas y psicológicas sumadas al apoyo en técnicas de neuroimagen y bioquímica.

En la actualidad y según los criterios diagnósticos del NINCDS-ADRDA, la demencia es diagnosticada cuando se dan síntomas cognitivos o conductales que:

1. Interfieren con la capacidad funcional en el trabajo o en las actividades diarias.

2. Representan un declive con respecto a los niveles previos de funcionalidad y rendimiento.

3. No son explicados por la presencia de un delirio o de un trastorno psiquiátrico mayor.

4. El deterioro cognitivo es detectado y diagnosticado a través de la combinación de:

a. La realización de una historia clínica con datos del paciente y de un informador reconocido.

b. Una evaluación cognitiva objetiva (examen del estado mental).

5. El deterioro cognitivo o conductual incluye un mínimo de dos de los siguientes dominios:

a. Deterioro en la capacidad para adquirir y recordar información nueva.

b. Deterioro del razonamiento y del manejo de tareas complejas, juicio empobrecido.

c. Deterioro de las capacidades visuoespaciales.

d. Deterioro de las capacidades del lenguaje (hablar, leer, escribir).

e. Cambios en la personalidad, la conducta o el comportamiento.

 

Las siguientes son algunas de las situaciones más frecuentes de los enfermos en casa y las actitudes que pueden ayudar a superarlas:

 

Alteraciones del sueño

    – Mantener la actividad durante el día

    – Ir al servicio antes de ir a dormir

    – Si se despierta durante la noche recordarle la hora que es y lo que hay que hacer

    – Tener en cuenta las preferencias del enfermo a la hora de acostarse

 

Vagabundeo

    – Identificar a los enfermos

    – Facilitar la orientación en el medio

    – Tratar de ver cual es la causa de esta conducta, localizando la situación previa que puede haberla

       desencadenado

 

Preguntas repetitivas

    – Distraerle con otros temas o actividad

    – Tranquilizarlo

    – Empeoramiento al atardecer

    – Intentar que a esta hora del día el ambiente sea lo más tranquilo posible, ya que este empeoramiento

       suele deberse al gran esfuerzo que durante el día tienen que hacer los enfermos para orientarse,

       aclarar su confusión y adaptarse al medio.

 

Quejas e insultos

    – Intentar comprender la constante confusión y el sentimiento que el enfermo tiene de estar perdido,

      confundido y aislado, y que en la mayoría de los casos manifiesta en contra de su cuidador.

 

 

Alucinaciones y delirios

    – Las alucinaciones generalmente son visuales, los enfermos ven cosas que no son reales y los delirios

      generalmente son de robo, de referencia o celos. Ante estas alteraciones intentaremos disminuir la

      ansiedad del enfermo, con actitudes de tranquilidad pero sin intentar convencerlo ni hacerlo razonar

      de lo contrario.

 

 

 

Comunicación

    – La familia debe intentar aprender las habilidades de comunicación adecuadas y en todo caso no aislar

      al enfermo, intentar introducirlo en las conversaciones familiares.